jueves, 8 de diciembre de 2016

EL CURRICULUM



LA INVESTIGACIÓN COMO BASE METODOLÓGICA DE LA ENSEÑANZA.




EL USO DEL CURRICULUM COMO ESTRATEGIA METODOLÓGICA EH INVESTIGADORA.

      Mi concepto de la investigación y del desarrollo de curriculum se basa en la proporción según la cual todo lo curricula son verificaciones hipotéticas de tesis acerca de la naturaleza del conocimiento, de la naturaleza de la enseñanza y del aprendizaje. La función de la investigación y del desarrollo del curriculum consiste en crear curriculo cuyas conclusiones resulten articuladas y explicitas y queden, por tanto, sometidas a evaluación por parte de los profesores. Tales curriculos son medios en los que las ideas se expresan en formas que hacen comprobables por lo profesores, en los laboratorios que denominamos aulas. Y mi afirmación sería que cuando los curriculos no resultan articulados e hipotéticos sino que son implícitos y se hallan tradicionalmente sancionados, entonces los alumnos son materia de experimentos sin control ni vigilancia. Esta es la condición de la mayor parte de la población escolar.


Un caso concreto es el de Man: a Course of Study  que pretende ser una traducción a la práctica educativa de ideas anteriormente expresadas en forma de libro por Jerome Bruner. En tales casos, la especificación del curriculum proporciona al docente un punto ventajoso desde el que puede manejar la interacción crítica entre ideas y propuestas educativas y la interacción critica entre estas propuestas y la práctica cotidiana. Es posible que los estudiantes, así como el profesor, aprendan más simplemente por obra de la inteligente exploración del profesor y atreves del curriculum de ideas acerca de la enseñanza y del conocimiento 

Los curriculos educan a profesores y alumnos como las obras dramáticas lo hacen con los autores y espectadores. Nos invitan a explorar la naturaleza de la vida atreves del teatro y al mismo tiempo, desarrolla el arte del actor; nos invita a explorar la naturaleza del conocimiento atreves del proceso de la educación y, al tiempo, desarrolla el arte del profesor. A este fin y durante el trabajo hemos de advertir que los curriculos son hipotéticos y siempre defectuosos.


Pero ¿qué es un "curriculum"?

Tal como no entendemos ahora el término. Ha cambiado su significado como consecuencia del movimiento curricular. No es un sumario - una simple lista del contenido que ha de ser abarcado- ni siquiera lo que en alemán se diría Lehrerplan, una prescripción  de objetivos, métodos y contenido. Ni en nuestro concepto figura una lista de objetivos.
     Permítanme lectores míos decir que es un objeto simbólico y significativo, como la primera página de SHAKESPEARE, no como una cortador de césped; como la pieza del tablero de ajedrez, no como un manzano. Posee una existencia física, pero también un significado  encarnado en palabras, imágenes, sonidos, juegos o lo que fuere.

Traigámoslo con nuestra imaginación hasta esta sala o donde nos encontramos. Se abren las puertas y penetra un mozo con una carretilla ya que resulta demasiado pesado para llevarlo de otro modo. Do grandes cajones están llenos de libros para que los utilicen los alumnos en clase. Un tercer cajón contiene juegos educativos y simulaciones y un cuarto, carteles, diapositivas, películas y un proyector. La gran caja de allí
No corresponde al equipo cinematográfico y el séptimo cajón, que en este caso es el último, encierra los libros y materiales de los profesores.


¿Quién lo hizo? Bueno quizá se trate de un grupo de investigación y desarrollo del curriculum fundado por NUFFIELD o del consejo escolar o de la AMERICAN NATIONAL SCIENCE FOUNDATION o de Stiftun Volkswagenwerk. O quizá sea el grupo de profesores de diferentes regiones del país que trabajen unidos a las órdenes de un editor.
O tal vez sea el grupo de un centro de profesores. O una escuela o algún lugar menos fabuloso.

Y allí esta, un artefacto educativo palpable. ¿Pero de qué sirve a un estudiante o a un profesor? Con frecuencia, aparentemente no para mucho. Como algunos regalos de boda al cabo de uno o dos meses será más probable hallarlo en el desván que en el cuarto de esta. Pero esta analogía no es completamente exacta. Sería mejor compararlo con un cobertizo de una opulenta mansión en donde se guardan palos de golf sin estrenar, una canoa, una lancha de vela, esquíes, patines para hielo y un planeador. Posesiones todas que supondrían, no solamente una propiedad, sino un aprendizaje, el desarrollo de nuevas destrezas, por parte del propietario: el curriculum de Don Esperpento constituido por botes abandonados y remolques amarillos. Objetos materiales desechados porque el profesor no estaba preparado para hacer frente a la tarea de aprender que se le imponía.

“no es posible el desarrollo de un curriculum sin el desarrollo del profesor “era una de nuestras consignas que colgaba de una pared durante la realización del  humanities Project. Y no la hemos retirado. Pero eso no significa, como a menudo parece entenderse, que debamos adiestrar a los profesores con objeto de producir un mundo en el que tengan cabida unos currículos. Quiere decir que, en virtud de su significación, estos no son sencillamente medios de instrucción para mejorar la enseñanza, sino  que constituyen expresiones de ideas para mejorar a los profesores. Naturalmente, poseen una utilidad instructiva cotidiana: las catedrales debes protegernos de la lluvia. Pero los estudiantes se benefician de los curriculos no tanto por que modifican su instrucción cotidiana como por que mejoran a los profesores.

Un curriculum, si posee un valor, expresa, en forma de materiales docentes y de criterios para la enseñanza, una visión del conocimiento y un concepto del proceso de educación. Proporciona un marco dentro de cual el profesor puede desarrollar nuevas destrezas y relacionarlas, al tiempo que tiene lugar ese desarrollo, con concepto del conocimiento y del aprendizaje.

Las ideas solo pueden ser comprobadas por os profesores bajo la forma de curricula. Estos son procedimientos hipotéticos comprobables solo en clase. Todas las ideas educativas han de hallar expresión en los curricula antes de que podamos decir si constituyen ensoñaciones o aportaciones a la práctica. A muchas ideas educativas no llega a juzgárselas defectuosas porque ni siquiera se alcanza a encontrarlas.
Si alguien se presenta pidiéndoles que adopten una idea o que pugnen por  lograr un objetivo – madurez política o alfabetización básica- díganle que se vaya y que vuelva con un curriculum. O consigan un permiso sabático para hacerlo por él. ¿Qué significa “volver a lo básico”? ¿Con qué libros? ¿Con qué procedimientos? ¿En qué plazos de tiempo? ¿Con qué inversiones?


El motivo curricular de las décadas de los sesenta y de los setenta mantuvo la hipótesis de que solo podrá lograrse el perfeccionamiento del contenido del conocimiento de la educación a través del desarrollo del arte del profesor en hacer posibles modos de aprendizaje basados en la indignación, el descubrimiento y el debate. El cambio es como trasladarse desde el borde del escenario al proscenio, o como pasar del realismo al teatro de absurdo. El razonamiento es que los alumnos necesitan conocer antes lo que expertos maduros saben acerca de la función especulativa del conocimiento.




Las barreras ante esa evolución, al margen de la falta contextual de comprensión por parte de algunas autoridades locales, de educadores de profesores, de inspectores, etc., consisten en el hecho de que, en su mayor parte, ni profesores ni alumnos consideran la enseñanza como un ARTE. Por eso, los profesores no advierten que su propio desarrollo constituye una clave para la situación, del mismo modo que sucede con actores, escultores o músicos. Y los alumnos no comprenden – ni por lo general compartes los profesores la comprensión con ellos- el significado del experimento en la clase y su papel al respecto.    
         No es posible introducir un cambio a la clase sin explicarlo y justificarlo ante los alumnos. No cabe montar un experimento sin que se declare a los alumnos sus propósitos, su duración y sus criterios y sin que se les invite a observar en ellos sus efectos, tanto en el proceso como en el resultado.
Hemos de consagrarnos al perfeccionamiento de la escolaridad, el cual llamado a ser experimental, no puede ser dogmático. El experimento depende del ejercicio del arte de la enseñanza y mejora ese arte. El contenido sustantivo de las artes de la enseñanza y del aprendizaje es el curriculum.



Referencia bibliográfica: 

LA INVESTIGACIÓN COMO BASE DE LA ENSEÑANZA
Tipo
MONOGRAFICO
Clasificación
001.42 MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN
Autor
STENHOUSE LAWRENCE
Materias General
EDUCACION - INVESTIGACIONES. CURRICULO. METODOS DE ENSEÑANZA.                               
Nahun Eduardo Quintero Ovalle 
Licenciatura Lengua Castellana y Comunicación 
Universidad de Pamplona.
Identidad del Profesional.


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